Ser un corredor y recibir un contrato multi-anual hoy es más difícil que ganar el Super Bowl. Para ejemplo de ello Legarrette Blount -ex-corredor de Patriots, Steelers, Eagles y Lions- quién tuvo en su carrera más anillos de Super Bowl que contratos multianuales. Las yardas por tierra ya no son suficientes para garantizar un contrato multianual y millones de dólares, los corredores tienen que aportar al juego aéreo y tener durabilidad. Los dos corredores mejor pagados de la NFL a la fecha, Ezekiel Elliott y Christian McCaffrey, tienen esas dos características y es por eso que sus equipos han decidido extenderlos.
¿Por qué el juego aéreo y la durabilidad son tan importantes? Las reglas de hoy benefician demasiado al juego aéreo por lo que la gran mayoría de los equipos han enfocado su ofensiva a la parte aérea, en 2019 sólo Ravens y 49ers tuvieron más jugadas por tierra que por aire mientras que la gran mayoría de los equipos daban 60% de las jugadas al juego aéreo. El corredor debe de ser parte activa del juego aéreo para garantizar más tiempo en el campo, de no poder aportar al juego aéreo un espacio en la alineación no está siendo utilizado al máximo y ningún equipo va a pagar arriba de $10 millones dólares por un jugador que sea relevante en un máximo de 40% de las jugadas ofensivas.
La durabilidad es un factor importante en todas las posiciones de la NFL, pero en los corredores tiene un énfasis, la posición está diseñada para el contacto, el ajetreo reduce de manera significativa el número de años que un jugador puede mantenerse a un nivel alto. En 2019 de los 16 corredores que tuvieron más de 1000 yardas por tierra solo Mark Ingram y Carlos Hyde tienen más de 25 años de edad. Pasando los 30 años el número de corredores que fueron titulares en al menos un juego se reduce drásticamente a 3 jugadores. Al terminar el contrato de novato las oportunidades se vuelven más escasas, ya un jugador tiene al menos 4 años de desgaste, las pretensiones económicas aumentan y simplemente no hay incentivo claro al haber muchas opciones igual de buenas en el draft.
La lista de corredores que cumplen con su durabilidad y juego aéreo es muy corta. Saquon Barkley, Dalvin Cook, Alvin Kamara y Le´Veon Bell cumplen en la parte del juego aéreo pero ya han perdido varios juegos por lesión en sus carreras. Derrick Henry y Nick Chubb no tienen tanto aporte al juego aéreo.
Al no cumplir los requisitos de juego aéreo y durabilidad se suman los riesgos externos. No necesitas tener un corredor estrella o siquiera un corredor estelar para tener un juego terrestre productivo. Los equipos han encontrado muchas alternativas para tenerlo. Patriots y 49ers rotan entre corredores con habilidades diferentes. Ravens, Cardinals y Bills usan al quarterback activamente en el juego terrestre. Eagles se encarga de siempre pagarle a la línea ofensiva antes de pensar en un corredor.
Los corredores estrella y bien pagados hoy se cuentan con los dedos de una mano de Tyranosaurio rex. El descubrir si tu corredor cumple con lo necesario para recibir el contrato multianual y los millones toma tiempo. Es paciencia o dar un contrato antes de tiempo y equivocarse como los Cardinals con Johnson o los Rams con Gurley. Es buscar el sol o entender que las pequeñas estrellas pueden alumbrar bastante bien.
¿Por qué el juego aéreo y la durabilidad son tan importantes? Las reglas de hoy benefician demasiado al juego aéreo por lo que la gran mayoría de los equipos han enfocado su ofensiva a la parte aérea, en 2019 sólo Ravens y 49ers tuvieron más jugadas por tierra que por aire mientras que la gran mayoría de los equipos daban 60% de las jugadas al juego aéreo. El corredor debe de ser parte activa del juego aéreo para garantizar más tiempo en el campo, de no poder aportar al juego aéreo un espacio en la alineación no está siendo utilizado al máximo y ningún equipo va a pagar arriba de $10 millones dólares por un jugador que sea relevante en un máximo de 40% de las jugadas ofensivas.
La durabilidad es un factor importante en todas las posiciones de la NFL, pero en los corredores tiene un énfasis, la posición está diseñada para el contacto, el ajetreo reduce de manera significativa el número de años que un jugador puede mantenerse a un nivel alto. En 2019 de los 16 corredores que tuvieron más de 1000 yardas por tierra solo Mark Ingram y Carlos Hyde tienen más de 25 años de edad. Pasando los 30 años el número de corredores que fueron titulares en al menos un juego se reduce drásticamente a 3 jugadores. Al terminar el contrato de novato las oportunidades se vuelven más escasas, ya un jugador tiene al menos 4 años de desgaste, las pretensiones económicas aumentan y simplemente no hay incentivo claro al haber muchas opciones igual de buenas en el draft.
La lista de corredores que cumplen con su durabilidad y juego aéreo es muy corta. Saquon Barkley, Dalvin Cook, Alvin Kamara y Le´Veon Bell cumplen en la parte del juego aéreo pero ya han perdido varios juegos por lesión en sus carreras. Derrick Henry y Nick Chubb no tienen tanto aporte al juego aéreo.
Al no cumplir los requisitos de juego aéreo y durabilidad se suman los riesgos externos. No necesitas tener un corredor estrella o siquiera un corredor estelar para tener un juego terrestre productivo. Los equipos han encontrado muchas alternativas para tenerlo. Patriots y 49ers rotan entre corredores con habilidades diferentes. Ravens, Cardinals y Bills usan al quarterback activamente en el juego terrestre. Eagles se encarga de siempre pagarle a la línea ofensiva antes de pensar en un corredor.
Los corredores estrella y bien pagados hoy se cuentan con los dedos de una mano de Tyranosaurio rex. El descubrir si tu corredor cumple con lo necesario para recibir el contrato multianual y los millones toma tiempo. Es paciencia o dar un contrato antes de tiempo y equivocarse como los Cardinals con Johnson o los Rams con Gurley. Es buscar el sol o entender que las pequeñas estrellas pueden alumbrar bastante bien.
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